SÓLO SOLO.
Ayer estuve solo en casa.
Ayer estuve sólo en casa.
Desayuné sólo un café solo.
Le llaman nueva normalidad.
Han pasado tan sólo ocho meses,
pero a veces no recuerdo bien
mi anterior vida en compañía.
Sólo me queda, como recuerdo nítido,
ese café solo
que tomaba en grata congregación de amigos
a media mañana.
Era sólo un café solo,
sin leche, aromático y reconfortante
como la compañía.
Ahora, cuando lo tomo solo,
no me sabe igual,
quizás sólo le falta
la charla y la amistad.
Porque el café es el mismo
solo y sin azúcar, ni leche.
Sólo pido a los señores de la RAE
que no jueguen con la soledad.
Son palabras muy serias,
sólo solo es soledad.
¿Qué pretenden confundiéndonos?

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