Acabo de terminar tu último libro. Muy duro, pero necesario. Muestra la realidad tal cual, ojalá mucha gente lo lea. Obras como estas son necesarias porque realmente son capaces de hacernos comprender y sentir lo que sienten las mujeres víctimas de violencia de género, cosa que los medios de comunicación no consiguen ni de lejos.
Has conseguido que me ponga en la piel de la madre y de la hija.
Enhorabuena, señora escritora. Me quito el sombrero...

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