martes, 15 de noviembre de 2016

Cada día estoy más indignada.

Hoy ha habido un desgraciado accidente: una anciana ha muerto en Reus a consecuencia de un incendio.

El incendio se debió a que se iluminaba con velas ya que le habían cortado el suministro de luz.

¿Qué se puede hacer en un país con el quinto recibo más caro de luz y el tercero de gas de toda Europa, agobiado por la pobreza energética?

No me sirve el bono social, que rebaja un veinticinco por ciento la factura de la luz, porque es impensable que familias con trescientos euros de ingreso lo puedan pagar.

El Ejecutivo Catalán aprueba en diciembre de 2013 permitir a un determinado colectivo de personas suspender el pago de las facturas de electricidad y gas durante los meses de noviembre a marzo con la garantía de que no se les cortaría el suministro.

Pero el gobierno de don Mariano Rajoy, con el señor José Manuel Soria -el de los famosos papeles de Panamá- como Ministro de Industria, Energía y Turismo acude al Tribunal Constitucional ya que el Ejecutivo no es competente en esto asuntos y lo declara “inconstitucional”.

¿La vivienda digna a la que tenemos derecho TODA la ciudadanía, según la constitución, puede estar a oscuras y helada?

Mientras tanto las compañías energéticas facturan más de cuatro mil doscientos millones de euros y están dirigidas, en gran parte, por antiguos presidentes y políticos relevantes.

Creo que estos son los hechos objetivos. Cada uno puede sacar sus conclusiones.
Yo no podría dormir tranquila si formara parte de ese gobierno o del TC.

Cada día estoy más indignada y más cansada, tanto que me he tenido que obligar a escribir.

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