viernes, 25 de marzo de 2016

Mi infancia...

...son recuerdos de un patio de Ceuta (Patio Pascual), o como le llamamos nosotros, Pasaje Fernández.

Buscando, buscando he encontrado esta pintura de un amigo de la familia: Manuel Rejano, ya fallecido. Tengo en mi salón tres pinturas de acuarelas regalo de él.

Detrás de la primera ventana de las izquierda estaba mi cuarto. ¡Ay! cuantas veces habré recorrido estas calles, me veo a mí como esa niña que pasea por la calle. Recuerdos.

miércoles, 23 de marzo de 2016

martes, 22 de marzo de 2016

¿En el nombre de Alá?

Otra vez los terroristas azotan, esta vez ha sido Bruselas... podría haber sido cualquier otro lugar; es una de las armas de estos descerebrados, la sorpresa y los ataques traidores.

Me pongo en el lugar de las víctimas, de los familiares y amigos... me invade la ira pero quisiera ser lo más ecuánime posible ante este problema.

“En el nombre de Alá, el compasivo, el misericordioso...” Así empiezan la mayoría de las suras del Corán. “Aquel cuya misericordia todo lo abarca; que desea la bondad, la misericordia y la belleza para todas las cosas creadas; que transmite beneficios innumerables sin ninguna distinción”.
Las barbaries más grandes ocurridas a lo largo de la historia, se han basado en una errónea interpretación religiosa. Poner a una guerra el epíteto “santa” es llamar caliente a la nieve o blanco al azabache.

Y resulta que “en el nombre de Alá” estos sanguinarios, sádicos, sangrientos... han sembrado el terror entre la población, entre hombres, mujeres y niños a los que han pillado desprevenidos. Han dejado, como tantas veces, una estela de muertos, lágrimas y sufrimientos. Han dejado familias rotas, heridos que nunca se recuperarán del todo, personas que durante toda su vida sentirán las secuelas de esta experiencia desgarradora. Mi empatía más cordial para todas ellas.

No quiero acabar sin recordar a todos aquellos musulmanes, de corazón limpio, que han sufrido y siguen sufriendo estos desmanes de los terroristas. Ellos han sido los más golpeados en Afganistán, Siria, Irak, Malí, Somalia, Egipto, Kenia, Nigeria... y además tienen que sufrir la animadversión de muchos, que los tachan de terroristas por el mero hecho de ser musulmanes.

¡No a la guerra! Nunca es santa. ¡No más terror en nombre de Alá!

He terminado de re-leer

El temblor de las estrellas, la novela basada en la historia de mi abuela Francisca, mi abuelo Ramón y Luis, mi padre.

Con los años, parece mentira, pero me siento muy unido a él y recuerdo cuando me contaba su historia de aventuras... yo le decía: ¿y si te llegan a coger...? Y el contestaba sin inmutarse: me hubieran fusilado allí mismo.

Hoy he cogido unas fotos del archivo y las he estado modificando, como en un juego lleno de recuerdos. Buen mostacho el del abuelo Ramón, ¿no?

lunes, 21 de marzo de 2016

La Primavera besaba

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.

Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.

Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
-recorde-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.

Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
!Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar!

Antonio Machado

domingo, 20 de marzo de 2016

Buscando el espíritu de la Semana Santa

Sevilla se prepara para su Semana Santa. Hoy, Domingo de Ramos, se confunde el olor del azahar con el del incienso y las flores que acompañan a los pasos. Hay por toda la ciudad un derroche de arte imaginero, de bordadores, de plateros... Las obras de Martínez Montañés, Mesa, Illanes, Roldán, Ramos... por citar algunos, pasean entre cirios, incensarios, flores, túnicas y capirotes.

¡No se puede explicar, hay que verla! La Paz, atravesando el Parque de María Luisa, la Candelaria por los jardines de Murillo, la sobriedad de la caoba labrada del trono de los Estudiantes, Pasión saliendo del Salvador, la plaza de San Lorenzo silenciosa y expectante esperando la salida del Señor de Sevilla, la Esperanza de Triana cruzando el puente, la Macarena saliendo por el Arco... Son escenas que impactan, no se olvidan, quedan grabadas en la retina. La música o el silencio las acompañan.

Nunca me he cuestionado el arte de las “mecías”, de las “levantás”, el trabajo de los costaleros...

Pero sí hay algo que me cuestiono: ¿dónde está el espíritu de la Pasión, del sacrificio de Jesús de Nazaret, del dolor de la Virgen?

Este año lo he encontrado, no está en Triana, ni en Placentines, no está en la calle Feria, ni en Sierpes, ni siquiera en la Catedral... Está en los campos de refugiados de la frontera de Turquía y de Macedonia. Allí podemos ver al Cristo azotado y crucificado, en las personas que sufren hambre, frío, enfermedades... en los niños y niñas inocentes que chapotean entre el barro y la suciedad, sin ropa seca, sin techo, sin cobijo, sin medicinas, con comida más que escasa... Podemos ver el dolor desgarrador de María no en La Estrella, La O, la Esperanza... sino en todas las madres desesperadas que ven impotentes a sus hijos e hijas pasar hambre, temblar de miedo y frío, padecer enfermedades.

También encontré el Sanedrín, está en Bruselas, allí se han reunido veintiocho “representantes” de las naciones europeas, en una situación bastante incómoda para unos “líderes” de los Derechos Humanos. Por si no me estoy explicando, quieren pasar la “patata caliente” a Turquía. No consiguen siquiera llegar a conclusiones, y mientras sentados cómodamente discuten leyes hueras sin intentar resolver de verdad la situación, pasan los días y la desesperación, la enfermedad y la muerte hacen estragos entre los refugiados.

La ley internacional, con la Convención de Ginebra, estipula que quien llega a un territorio puede pedir asilo, y no puede ser expulsado o deportado hasta que se resuelva su expediente, pero Caifás -perdón, quise decir el presidente de la Comisión- Jean Claude Juncker citó una directiva europea que, según su artículo 33, permite a un país rechazar una petición de asilo si la persona viene de un país seguro. Lo sé por la prensa: el Señor Rajoy, como está en funciones, no ha dado explicaciones en el Congreso, pero ¿cobra igual?

No quiero terminar esta historia sin un rayo de esperanza. Al igual que el Cirineo o la Verónica, existen hombres y mujeres, existe un voluntariado que intenta mitigar esta situación límite. Es poco lo que pueden hacer ante esta catástrofe, pero aportan su granito de arena.

¡Mi felicitación a toda la ciudadanía que se manifestó el pasado once de marzo en contra de esta carnavalada!

miércoles, 16 de marzo de 2016

¿Es la justicia igual para todos?

Indignante, vomitivo, degradante, oprobioso, injurioso, triste, penoso... por rico que sea el castellano me faltan vocablos para calificar la actitud de los aficionados del PSV, en el corazón de Madrid, en plena Plaza Mayor.

Supongo que estos descerebrados venían a animar a su equipo. Supongo también que el alcohol les quitó la poca racionalidad que pudiesen tener pero el penoso espectáculo que dieron debería haber tenido una enérgica sanción y una firme intervención policial.

Miraba la televisión indignada, viendo como unas señoras solicitaban limosna, cuando estos racistas empezaron con sus burlas, tirándoles las monedas, haciéndolas bailar, tocar el suelo con la cara... aprovechándose ignominiosamente de su necesidad, quizás del hambre de sus hijos e hijas o de la enfermedad de parientes ancianos a su cargo...

─¿Es posible que no llegue la policía? ─pregunté indignada.

─Ahí hay un coche ─contestó mi marido que miraba atónito.

─«Gracias a Dios» ─pensé con la misma sensación que tenía de niña al ver llegar Séptimo de Caballería que salvaba a los “buenos”.

Pero la vida real es otra. La policía, ante mi ojos asombrados, se dirigió a las señoras rumanas, obviando la piara indecente de ultras, e instándolas a que desalojaran la plaza. Me pareció ver en la actitud de los policías conmiseración y un gesto como de disculpa por lo que estaban haciendo.

Esto no es apología del racismo, de la xenofobia, del clasismo... Es racismo, xenofobia y clasismo puro, en su versión más dura, más desgarradora, más terrible.

Y ocurre a una hora en la que imagino que habría niños y niñas, adolescentes, jóvenes que pudieron verlo en primer plano o bien en los medios de comunicación... Y no es ficción, es realidad.

Si por una supuesta apología del terrorismo, dos titiriteros son arrestados, incomunicados y se les retira el pasaporte... No entiendo que estos señores se fueran de rositas a su país.

Lo derechos humanos deben ser respetados. Hoy tengo vergüenza de pertenecer a un ámbito social que permite esta situación. Desgraciadamente, la justicia NO es igual para todos.

En el último capítulo de Olas de levante...



...hago un homenaje a don Antonio Machado, personaje que descubrí gracias a mi padre desde muy niña y me marcó. Leía y recitaba su obra una y otra vez, aprendí estrofas de memoria que repetía en mi soledad.

martes, 15 de marzo de 2016

Carta abierta a don Óscar Bermán.

Después de escuchar las noticias referentes a don Óscar Bermán, calificando a doña Ada Colau de descerebrada, lastre y vaga y adjudicándole el trabajo de limpiar suelos, me entran ganas de apagar la televisión y no volverla a encender... pero me parece que sería esconder la cabeza cual avestruz para no ver señores antidemócratas, clasistas y de un machismo aterrador.

No acabo de creerlo, me voy a internet y tengo que leer “la democracia no es algo que deba estar al alcance de cualquiera sino de lo mejores” ¿Y quién decide quienes son los mejores? Espero que no sea usted. "En la Grecia Antigua, el pueblo estaba dirigido por los más sabios. Hoy una parte del pueblo español está siendo dominado por la peor gentuza que cabría imaginar hace unos años. Ada Colau es el mejor ejemplo”. Le cito textualmente.

Mire, don Óscar, tendría que decirle tantas cosas que no sé como empezar pero intentaré argumentar algunas.

Ante todo le diré que soy una maestra escuela jubilada, es decir, mi formación académica correspondería una diplomatura. No considero que esté entre los “sabios” ni actuales ni de la antigua Grecia. Sí le puedo decir que creo haber desarrollado en mis casi cuarenta años de docencia el “sentido común” y un respeto inmenso por todas las profesiones, desde limpiadora a alcaldesa, siempre que se ejerzan con honradez y responsabilidad y sin insultar a nadie.

Usted, que posee un grado y una diplomatura en Técnicas Tributarias y en Técnicas de Comunicación, me extraña que no entienda bien el concepto de democracia o que no lo quiera entender.

La democracia es “la doctrina política según la cual la soberanía reside en el pueblo que ejerce el poder mediante representantes elegidos por sufragio universal”

Esto no lo digo yo, lo dice la RAE en la vigésima tercera edición y, mira por dónde, no especifica que estos representantes tengan que ser “los mejores”, porque además los que usted considera mejores, a juicio de gran parte de la ciudadanía, no lo son por lo que veo.

Etimológicamente democracia viene del griego, vocablo compuesto que significa gobierno y pueblo; y en el pueblo hay personas que se dedican a la limpieza, a la abogacía, a la medicina, a la enseñanza... Todas igualmente respetables y cuyo voto, no lo olvide, vale exactamente lo mismo.

La señora Colau estudió Filosofía, quedándole dos asignaturas para teminar una carrera de cinco años (dos más que Magisterio o que una diplomatura). No sé el porqué no la terminó, ni me parece relevante y por supuesto no la tacharía de vaga.

Hay personas honradas que realizan su trabajo de manera excelente. En las comunidades educativas es imprescindible el personal de mantenimiento y limpieza, quizás por eso los valoro, cosa que dudo que usted haga.

Llevo escuchando tantos comentarios machistas a lo largo de mi vida, que quizás lo juzgue a usted de manera temeraria (actitud poco evangélica) pero si doña Ada fuera un hombre... ¿También la mandaría usted a fregar suelos?

“Representa todo lo contrario que yo defiendo”. Dice usted refiriéndose a la señora alcaldesa de Barcelona, pues mire, lo siento pero también representa gran parte de lo que defiendo yo ¡Qué le vamos a hacer! ¡Gajes de la democracia!

Y por último, independientemente de ideas religiosas, la Constitución vigente (mientras no tengamos otra es lo que hay) dice que España es un país aconfesional (art 16.3) “ninguna confesión tendrá carácter estatal”, no es anticatólico el separar los actos civiles de los religiosos, es sencillamente constitucional. “Dad a Dios lo que es de Dios y al César los que es del César”.

¿Era Jesús de Nazaret anticatólico? Esto daría para una discusión más larga.

Termino, don Óscar, yo no hubiese votado a una persona como usted para edil, pero debe su concejalía a un grupo que sí le votó. ¿Es usted el más sabio y preparado? No lo sé, pero adolece de buenas maneras y de una elemental educación.

Me temo, que lo que usted considera una sociedad seria, es para mí “la España de charanga y pandereta”.

sábado, 12 de marzo de 2016

Soy antisistema. Sería inmoral si no lo fuese.

Hay palabras que, por su mal uso, pierden su significado, se convierten en vocablos hueros, se usan fuera de contexto y terminan con un sentido peyorativo.

Desde que vivimos los movimientos del 15-M, un grupo grande de políticos y periodistas se han dedicado a calificar de antisistema a toda persona que se atreva a manifestar una opinión no acorde con la de ellos, unido a una serie de epítetos: desde niñatos a terroristas.

A mí, que me gusta hacer un uso lo más fiel posible de la palabra, me he parado a pensar y buscar qué es un sistema.

Un sistema es un conjunto de partes o elementos organizados y relacionados que interactúan entre sí para lograr un objetivo. Se puede aplicar a un ordenador, a un país o a todo el contexto mundial.

¿Qué es entonces un antisistema? Se refiere a aquella persona o grupo de personas con una ideología disconforme con el orden político o social establecido, que mediante reivindicaciones o acciones tratan de reformarlo.

¿Y esto es malo? Se supone que en una democracia tengo derecho a opinar, a estar en desacuerdo con el orden vigente y a intentar cambiarlo. Si además lo hago de forma pacífica, con manifestaciones, proclamas... no creo que nadie lo pueda considerar negativo.

Echemos una ojeada superficial a la Historia.

¿Se puede considerar antisistema a Buda Gautama? No le gustó el sistema de lujo y poder al que pertenecía su familia optando por la meditación y la austeridad.

Dejemos la India y pasemos a China ¿Es Lao Tse otro antisistema? La corrupción de la corte le hizo alejarse buscando una política justa.

Jesús de Nazaret es un claro antisistema y lo pagó caro. No estaba de acuerdo con el imperio romano, ni con el propio Sanedrín. Resultó tan molesto como los indignados del 15-M.

Tomás Peine fue contrario al sistema esclavista que oprimía a las personas de raza negra en EE.UU.

Voltaire defendió la convivencia pacífica contra la intolerancia religiosa y la superstición.

Paul Sartre paso un año en prisión por oposición a los nazis, rechazó el premio Nobel y dirigió protestas estudiantiles en la Sorbona.

Mathama Ghandi se opuso de forma pacífica pero enérgica a la ocupación británica de la India, después de luchar por los derechos de los negros en Sudáfrica.

Son sólo una muestra de los “malvados” antisistemas a lo largo de la historia.

¿Verdaderamente es malo ser antisistema o ha habido y sigue habiendo sistemas malos a los que hay que oponerse?

He descubierto que soy antisistema. Sí, estoy en contra de un sistema que permite sirios refugiados en la frontera de Macedonia, sufriendo enfermedades que se erradicaron en la primera mitad del siglo pasado; que permite las concertinas de Melilla y Ceuta donde se estrellan y desgarran la piel y las ilusiones de miles de personas; que marca una política económica que permite el enriquecimiento de algunos y la pobreza de muchos; que no pone remedios médicos a enfermedades como el ébola hasta que no llega a Europa; que ante una crisis económica aprieta hasta asfixiar a las clases más desfavorecidas, que recorta derechos, que aumenta impuestos de forma injusta y luego los gasta mal; que hace leyes para sofocar la libertad de expresión, que utiliza el terrorismo y el dolor de las víctimas como propaganda electoral...

Pues sí, me he dado cuenta de que soy antisistema y que sería inmoral si no lo fuese.

martes, 8 de marzo de 2016

Día de la mujer

La educación es lo que permite el desarrollo integral de las personas, esos seres complejos y diversos, con posibilidades que ni ellas mismas conocen.

Hablo de personas, de hombres y mujeres a los que una sociedad y una educación equivocada asigna roles y actitudes en función de su sexo.

Es cierto que en nuestra sociedad machista (no dudo de los avances positivos, pero aún queda mucho camino) es la mujer la que lleva la peor parte: maltratos físicos y psicológicos, sueldos de menor cuantía, puestos de menor responsabilidad, mayor tiempo de dedicación a las faenas caseras...

Pero el hombre también pierde porque se le asigna un rol que no siempre está de acuerdo con su personalidad, sus sentimientos y sus anhelos.

Hoy, día de la mujer, quiero recordar este escrito. No sé quien lo elaboró, pero creo que da mucho que pensar.

Por cada mujer fuerte, cansada de tener que aparentar debilidad, hay un hombre débil cansado de tener que parecer fuerte.

Por cada mujer cansada de tener que actuar como una tonta, hay un hombre agobiado por tener que aparentar saberlo todo

Por cada mujer cansada de ser calificada como "hembra emocional" hay un hombre a quien se le ha negado el derecho a llorar y a ser delicado.

Por cada mujer catalogada de poco femenina cuando compite, hay un hombre que se ve obligado a competir para que no se dude de su masculinidad.

Por cada mujer cansada de sentirse un objeto sexual, hay un hombre preocupado por aparentar que está siempre dispuesto.

Por cada mujer que se siente atada por sus hijos, hay un hombre a quien se le ha negado el placer de la paternidad.

Por cada mujer que no ha tenido acceso a un trabajo o salario satisfactorio, hay un hombre que debe asumir la responsabilidad económica de otro ser humano.

Por cada mujer que desconoce los mecanismos de un automóvil, hay un hombre que no ha aprendido los secretos del arte de cocinar.

Por cada mujer que da un paso hacia su propia liberación, hay un hombre que redescubre el camino a la libertad.

Vamos a aceptar nuestras limitaciones, nuestras capacidades, nuestros sentimientos, nuestras ilusiones. Vamos a querernos y aceptarnos como somos independientemente de ser hombres o mujeres.

¡Feliz día a todas aquellas personas que trabajan por la liberación de las trabas sociales!

sábado, 5 de marzo de 2016

¿Es el PSOE Socialista y Obrero?


No hubo pacto de PSOE con Podemos y UP. Alguien que no conozca la trayectoria de los partidos políticos españoles puede que no entienda que un partido socialista pacte con Ciudadanos y no sea capaz de aunar esfuerzos con partidos que defiendan los derechos sociales y luchen en contra de la desigualdad de la ciudadanía porque teóricamente un partido socialista y obrero debe estar más cerca de Podemos y UP que de Ciudadanos.

Evidentemente el panorama político actual es complejo. En nuestra democracia bipartidista nunca habíamos visto un hemiciclo tan variopinto. Quizás mi opinión se tache de simplista pero creo que el mayor problema viene de confundir las siglas con los programas. 
 

El PSOE de Pablo Iglesias, y me refiero al que se fundó clandestinamente en Madrid, el 2 de mayo de 1879, en torno a un núcleo de intelectuales y obreros, el partido que luchó junto con la UGT en contra de la desigualdad económica –la primera guerra mundial acentuó el enriquecimiento de unos pocos y la miseria de muchos–, el partido que ganó las elecciones tras la dictadura de Primo de Rivera, el que luchó calladamente, en clandestinidad, hasta la muerte de Franco.


Este partido, cuyo gobierno celebraron ilusionados millones de personas y que empezó gobernando con mayoría absoluta, fue perdiendo a lo largo de cuatro legislaturas sus señas de identidad, ¿de verdad tiene algo que ver con el PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra?


Ese partido “socialista” que hizo reformas en el mercado laboral, que introdujo contratos temporales, que abarató el despido; el partido del CESID, de Luis Roldán, de los Gal, del medicamentazo, de los fondos reservados, de Filesa, de Juan Guerra... 
 

Señor Felipe Gónzalez, después de que usted salió por esa puerta giratoria que le llevó a Fenosa... ¿de verdad no entiende que haya españoles y españolas que le guarden rencor? ¿Usted no entiende que un socialista de verdad se indigne y haya perdido fe en su partido? Usted, señor Felipe, junto don don Alfonso Guerra, hicieron añicos el socialismo en España.


Cuando el señor Pablo Iglesias, al que usted y don Alfonso han tachado de niño malcriado y altanero y de pretender liquidar el marco democrático de convivencia, le cuestiona sus responsabilidades de gobierno, usted le acusa de rencoroso y de discípulo aventajado de don Julio Anguita.


Con este último argumento no sé lo que usted quiere decir, si elogiar o insultar. Si a mí me llamaran discípula aventajada de don Julio me sentiría orgullosa; independientemente de ideologías, Anguita es una excelente persona en la mejor acepción de la palabra.


Decía Mounier que las personas son los seres conscientes y consecuentes. Don Julio es un político intachable, consecuente con sus ideas, en el que la corrupción nunca hizo mella y que tras estar más de ocho años como parlamentario ha renunciado a la pensión de jubilación como exdiputado y recibe la de maestro de escuela. Sobrio y elegante en su expresión, diciendo verdades sin insultos...


¡Qué falta nos haría un grupo de políticos como él!

Mire, señor González, cuando voto a un partido quiero saber qué voto. Si voto a la derecha sé qué tipo de economía me espera, qué prestaciones sociales voy a recibir, a qué libertades voy a renunciar... y si no me gusta, no lo voto. Pero si voto a un partido que lleva en sus siglas las palabras socialista y obrero mis expectativas son otras. Para que me entienda, es como si compro un aceite con etiqueta de oliva virgen y me encuentro al abrirlo con un aceite de girasol. Pues su PSOE se ha convertido en aceite de girasol con falsa etiqueta. 


Como soy una optimista empedernida, tengo esperanza en la nueva generación política. Espero que los nuevos partidos no nos defrauden como nos defraudaron ustedes.